domingo, 18 de diciembre de 2016

Chernobyl

Como en Chernobyl, aquí el tiempo también se ha detenido. He memorizado, sin querer, toda mi bandeja de entrada, esperando que en algún momento entrara el mail que me salvara. He borrado la tecla F5 de tanto pulsarla. De tanto esperar que me sacaras de esta cuarentena.

Pero mi corazón se ha roto, se ha agotado. Ha entendido que pertenece a la zona de exclusión. Que se ha vuelto radiactivo y que por eso nadie puede acercarse a mí. Y que por eso nadie me quiere.

Es eso.

Tiene que ser eso.

Estoy atrapado en el desastre.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Lo que se supone que debe ser

La vida es como se supone que debe ser. Por eso, cada semana, las nominaciones nos mandan de vuelta a casa y expulsan al resto. No hay tiempo para preguntarse por qué se van los fuertes y nosotros, en cambio, seguimos aquí. Simplemente es como se supone que debe ser. Lo cierto es que cada día tengo que enfrentarme a la navaja de Ockham y creerme lo increíble, aunque al final nunca sea suficiente. Siempre me falta una última prueba de fe. Siempre tengo que volver, con un poquito menos de orgullo, a hacer lo que ordena el Gran Hermano. Porque quien te quiere te hace llorar pero quien te hace llorar te quiere un poco menos y te puede suplir con el alcohol y las fiestas y cualquier otro que pase. Es el precio que pagué por no estar solo. Es como se supone que debía ser.